Cómo funciona
METAL LUBE forma una película protectora resistente sobre las superficies metálicas internas, minimizando la fricción y el desgaste incluso bajo cargas elevadas. Actúa reduciendo la temperatura de funcionamiento, evitando la acumulación de residuos metálicos y desechos carbonosos que afectan al correcto funcionamiento de válvulas y discos.
Además, aporta propiedades antioxidantes y anticorrosivas, estabiliza las juntas y retenes evitando deformaciones y grietas, y reduce la pérdida de potencia en el convertidor de par. Todo ello se traduce en una operación más suave, eficiente y duradera del sistema de transmisión.
Cómo se aplica
Añadir 30 ml de METAL LUBE por cada litro de aceite directamente en el sistema (transmisión, dirección asistida, compresor, etc.).
Frecuencia de uso recomendada
Repetir la aplicación cada 100.000 km o 2.000 horas de uso.















