Cómo funciona:
Su avanzada formulación actúa sobre las superficies metálicas internas, creando una capa protectora que reduce la fricción, el desgaste y la acumulación de residuos metálicos y carbonosos. Estos residuos suelen interferir en el funcionamiento de válvulas y sistemas hidráulicos internos, provocando fallos, vibraciones y pérdida de eficacia.
METAL LUBE combate este problema asegurando un rendimiento óptimo de todos los componentes:
Disminuye el exceso de temperatura generado por la fricción.
Previene el desgaste prematuro y la formación de residuos.
Aporta propiedades antioxidantes y anticorrosivas.
Protege juntas y retenes frente a deformaciones o agrietamientos.
Ayuda a mantener la eficiencia del convertidor de par y las válvulas del regulador.
Es totalmente compatible con lubricantes originales, incluidos ATF, Dexron y Mercon.
Cómo se aplica:
Añadir 30 ml de METAL LUBE por cada litro de aceite contenido en la transmisión automática.
Ejemplo práctico: Si tu caja de cambios contiene 6 litros de aceite, deberás añadir 180 ml de producto.
Frecuencia recomendada:
Aplicar cada 100.000 km o 2.000 horas de uso.















