La Inspección Técnica de Vehículos (ITV) es un trámite obligatorio que garantiza que tu coche cumple con los requisitos mínimos de seguridad y emisiones. Sin embargo, muchos vehículos son rechazados en la primera revisión por fallos evitables con una puesta a punto adecuada.
Revisar el estado general del motor, los niveles, las emisiones y el funcionamiento del sistema de combustión marca la diferencia entre pasar a la primera o tener que repetir.
La ITV es una inspección que revisa seguridad, emisiones y estado general del vehículo. Una preparación adecuada puede evitar rechazos y segundas visitas.
Pero si quieres asegurar el resultado, hay un punto clave: el sistema de combustible y las emisiones.
El exceso de emisiones es una de las causas más comunes de rechazo en la ITV. Suele estar provocado por suciedad acumulada en inyectores, válvulas, cámaras de combustión o sistemas como el catalizador o el FAP.
Para esto, existen soluciones específicas de limpieza interna del sistema de combustible.
Limpian todo el sistema de combustible desde el depósito hasta la cámara de combustión, eliminando depósitos y mejorando la eficiencia del motor.
El Tratamiento Sistema Gasolina Metal Lube mejora el ralentí, la respuesta del motor y reduce emisiones desde el primer uso.
El Tratamiento Sistema Diésel Metal Lube limpia inyectores, bomba y cámara de combustión. Ideal para motores con EGR, FAP o Common Rail.
Lo ideal es aplicarlo una semana antes de la ITV para que actúe completamente en el sistema.
También se recomienda como mantenimiento preventivo cada 10.000–15.000 km.
Preparar tu coche antes de la ITV no solo aumenta las probabilidades de pasar a la primera, también mejora su rendimiento general.
Los tratamientos Metal Lube ayudan a limpiar el sistema de combustible, reducir emisiones y optimizar la combustión, garantizando un motor más eficiente y fiable.
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